Machu Picchu es el sueño de muchos viajeros, pero organizarlo puede marear: entradas con cupo, circuitos, trenes y horarios. Acá van los puntos clave para que la visita salga perfecta.
Cuándo ir
La temporada seca va de abril a octubre. Hay más gente, pero tenés más chances de cielo despejado y caminos en buen estado. De noviembre a marzo llueve más; en febrero el Camino Inca cierra por mantenimiento. Si querés menos multitudes, abril, mayo y octubre son un buen equilibrio.
Entradas y circuitos
Las entradas tienen cupo diario y horario de ingreso, y en temporada alta se agotan con semanas o meses de anticipación. La ciudadela se recorre por circuitos con rutas fijas: cada entrada te habilita un circuito y una ruta, así que elegí bien según lo que quieras ver.
Para la foto clásica desde arriba, buscá un circuito que pase por las terrazas superiores.
Si querés subir a Huayna Picchu o a la montaña Machu Picchu, esas entradas son aparte y tienen todavía menos cupo: reservalas apenas tengas las fechas.
Cómo llegar
La forma más cómoda es en tren desde Ollantaytambo (o desde Cusco, según la época) hasta Aguas Calientes, el pueblo al pie de la montaña. Hay trenes para todos los presupuestos, desde los más simples hasta el lujoso Hiram Bingham. Desde Aguas Calientes, un bus sube en unos 25 minutos hasta la entrada.
Si te gusta caminar, el Camino Inca clásico lleva cuatro días y se reserva con muchos meses de anticipación, porque tiene cupo diario y solo se hace con operadores autorizados.
Consejos para el día de la visita
Llevá el pasaporte o DNI original: lo piden en la entrada.
Andá en capas: a la mañana hace frío y al mediodía pega fuerte el sol.
Protector solar, repelente y agua. No se permiten bastones con punta de metal ni drones.
Dormí al menos una noche en Cusco o en el Valle Sagrado antes: la altura se siente.
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Escrito por
Equipo Andina Travel
Agencia de viajes habilitada en Buenos Aires.


